Luis Fernández de Bobadilla, voluntario de la asamblea local de Pozuelo de Alarcón, es una persona valiente y dedicida. Por ese motivo, no tuvo ninguna duda en aceptar el reto de ejercer la labor de voluntariado fuera de nuestras fronteras, cuando vio  una convocatoria diferente en el boletín de voluntariado: Ayudar a un grupo de personas invidentes que partían de Madrid destino a EE.UU. para poder conocer y adaptarse a sus nuevos perros guías en un mes.

De la mano de la Fundación ONCE y la iniciativa leaderdog.com, Luis desempeño durante un mes la labor de responsable para interpretar la información verbal y escrita entre los participantes españoles que son legalmente ciegos y sus perros guía de movilidad  y profesores  americanos.

La experiencia se llevó a cabo en el campus de LD en el área metropolitana de Detroit, en Estados Unidos. Y por eso es especial esta entrevista. Luis nos relata no sólo su labor, sino las diferencias que existen entre el voluntariado en Estados Unidos y el voluntariado en España. ¡No te lo pierdas!

 

Luis, cuéntanos en primer lugar quien eres y cuál es tu labor dentro de Cruz Roja en Pozuelo

Soy voluntario desde hace unos cuatro años aproximadamente y, aunque técnicamente hago la labor de voluntariado en Pozuelo, en realidad desarrollo mi labor desde la asamblea de Majadahonda, ya que la unidad de respuesta social nº1 está allí y llevo allí desde que se formó. Estoy muy contento y satisfecho de pertenecer a ella.

 

¿Cómo te enteraste de esta convocatoria y por qué decidiste postularte como candidato de traductor de personas españolas invidentes en Estados Unidos? ¿Cuáles fueron tus razones internas?

Fue por el canal del voluntario y por el boletín de voluntariado, ya que era donde venían especificadas las dos convocatorias y donde obtuve la información necesaria.

Para mi era una oportunidad única y especial de hacer voluntariado. Muchas veces, no se vislumbra la finalidad de ser voluntario y aquí, el fin era muy concreto, ya que estás un mes, con un inicio y un fin, trabajando con personas invidentes para que puedan conseguir más autonomía y que luego puedan venir a España con sus perros, que sería el final de todo esto.

 

Cuando vas en el avión y vas pensando en el proyecto, ¿Qué expectativas tenías de la experiencia? 

No llevaba muchas expectativas. Sabía que tenía que ayudar a personas invidentes por lo que me habían informado en la Fundación ONCE. Las expectativas eran ver ‘qué iba a ocurrir’. Luego, la experiencia ha superado cualquier expectativa previa que tenía. Se lo recomiendo a cualquier voluntario ya que es una oportunidad única en la vida.

 

¿Cuéntanos cómo se desarrolló esta experiencia?

Salí de Madrid con un grupo de personas invidentes y el día anterior a salir, nos reunimos en la Fundación del perro guía para poder conocernos. En total éramos dos voluntarios de Cruz Roja y seis personas invidentes. 5 mujeres con edades entre 20 y los 62 años y un chico de 42 años de edad.

Hicimos el viaje de Madrid – Paris – Detroit. En Detroit nos estaban esperando dos voluntarios con dos furgonetas para llevarnos a las instalaciones donde realizaríamos la estancia. La primera de las cosas que hicimos fue enseñarles a los invidentes las instalaciones ya que, aunque están preparadas, hay que enseñarles todo: cómo son sus habitaciones, dónde está el restaurante, el cuarto de la lavadora, etc.  Para ellos es un terreno totalmente ajeno y hay que tener tacto para mostrárselo.

 

Una vez que llegas a Rochester ¿Cuáles eran tus funciones?

Aunque las funciones vienen descritas de antemano, tu cuando llegas allí haces de todo. No es sólo traducir sino ayudarles en todo lo necesario para ellos, ya que las necesidades son múltiples, por eso, tu misión es estar y ayudar. Es un trabajo muy bonito.

 

¿Has encontrado mucha diferencia con respecto a España en el papel del voluntariado?

No hay muchas diferencias en las funciones, en lo que hay diferencia es el en número de personas. La cantidad de voluntarios en EE.UU es muy alta. La cultura de voluntariado está muy extendida. Por ejemplo, en la escuela a la que fui yo allí, hablaban de que había unos 200 voluntarios y hacen prácticamente de todo.

La planificación sobresale para bien. Todo está muy bien gestionado para que nadie se queme en sus funciones. Tienen unas misiones con unos tiempos, y eso es lo que cumplen. Están muy bien preparados. Quizás, a nosotros en España nos falte un poco de cultura de voluntariado a diferencia, de ellos.

 

¿Qué ha sido lo más complicado y lo más fácil de llevar en esta experiencia? ¿Qué es lo que más te quedas de esta experiencia?

Lo más complicado es tener que trabajar diariamente con la presión a la que están sometidas las personas invidentes, ya que aunque vayas con un perro guía, no es seguro para ellos al 100%. Durante mi estancia hubo algún ataque de ansiedad o algún momento delicado con el manejo de los perros.

Con lo que me quedo es con todo. Es un volcán de emociones el mes entero. Es lo más cercano a estar enamorado sin estar con una pareja. Es un auténtico volcán de emociones.

 

¿Alguna anécdota que pueda ser interesante saber?

Una de las cosas más bonitas que me pasó fue con los perros guía. Los cachorros se les entregan durante un periodo de adopción a una familia para que les cuiden durante un año o año y medio. Ya durante el entrenamiento de las personas invidentes con los perros, hay un día en que se vuelven a reunir los perros con las familias. Fue un momento muy bonito y emocionante ver ese reencuentro.

También me quedo con la imagen que han dado las participantes españolas. Los americanos nos decían que estaban encantados por la implicación y participación que han tenido. Constántemente les pedían a los instructores muchas más tareas y eso, lo agradecían mucho los americanos. ¡Dejaron el pabellón muy muy alto!

Para acabar esta entrevista, me encantaría animar a cualquier persona voluntaria a que lo haga. Es intenso, es duro pero es muy muy bonito y enriquecedor.

 

1 COMENTARIO

  1. La labor que habeis hecho es muy importante,ayudar a unas personas invidentes ,para que con la ayuda
    de los perros guia ,su vida sea un poco mejor.
    Referente a la labor de los voluntarios americanos,seguro que habeis visto algo con lo cual poder mejorar
    la labor en vuestra asamblea.
    Un saludo.
    Juan

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